Domingo, 20 Noviembre 2016 19:41

Y... ¿Porqué darnos un abrazo?

Al mirar hoy el entorno, ver y/o escuchar las noticias, percibimos que en estos tiempos prevalece la desconfianza, el temor al otro y al contacto físico, la falta de cariño y así un sinnúmero de males de nuestra sociedad; ante este panorama, solemos muchas veces manifestar que nuestra sociedad requiere un cambio que permita tener un mundo mejor y más humano.

Sin embargo, el cambio que tanto pedimos y aclamamos con gran urgencia, tiene algunas dificultades para que efectivamente ocurra, entre ellas podemos mencionar: ¿Qué cambio queremos? ¿Quién iniciará el cambio? ¿Quién se atreverá a llevarlo a cabo? Generalmente, por distintas razones o temores, no precisamos el cambio que deseamos o simplemente no estamos dispuestos a iniciarlo, en la mayoría de las ocasiones nos resistimos y esperamos que los demás lo hagan.

Pensar en solucionar todos los males de una sociedad, parece ser una quimera o una utopía, sin embargo, si nos lo proponemos, un mundo mejor es posible. Si queremos producir grandes resultados, debemos empezar por pequeños cambios; en base a esto podríamos pensar en algo puntual, se me ocurre: ¡por qué no comenzamos con una muestra de afecto entre nosotros mismos! Comencemos pues, con algo simple, pero significativo: “Brindar un abrazo a quien es mi amigo, compañero o a quien sienta el deseo de hacerlo”. Si nos atrevemos y lo hacemos, veremos los increíbles beneficios que tiene esta práctica.

La Neurociencia nos dice que cuando abrazamos a alguien, nuestro cerebro libera una hormona llamada oxitocina que actúa en el centro emocional del cerebro, fomentando sentimientos de alegría.

Según el sicoterapeuta David Bueno y el doctor Eduardo Calixto, los abrazos nos producen una gran cantidad de beneficios, entre los que se  destacan: la disminución del nivel de estrés, mejoramiento de  la circulación sanguínea, reducción de la ansiedad, fortalecimiento del sistema inmunológico, afianzamiento de la confianza en el otro, disminución de la agresión, además de la sensación de ayudar al otro y el fortalecimiento  del apego social.  Mención especial, es para el hecho de que los niños que reciben más abrazos, experimentan un mayor fortalecimiento de su autoestima.

Un abrazo es una muestra de afecto, “es medicina para el alma y para el cuerpo; significa entrega, compartir sentimientos de amor, solidaridad, jugueteo y complicidad. Un abrazo es una forma de comunicarse, porque se pueden decir sin palabras aquellas frases que cuesta expresar”.

Quizás  usted sea escéptico de que realmente se den estos beneficios, independiente de su creencia, le invito a realizar esta experiencia y verificar si esto es verdad.

¡Un Abrazo!

Información Adicional

Beneficios de los Abrazos

La Ciencias de los Abrazos

Asociación Educar para el Desarrollo Humano