Lunes, 04 Diciembre 2017 14:09

Adviento; tiempo de esperanza

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.

Romanos 5:1,2

Para el mundo cristiano diciembre es un mes muy especial y significativo, pues celebramos el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios. Al tiempo que transcurre entre los primeros día de diciembre y la fecha de celebración del nacimiento de Jesús, le conocemos como Adviento, (del latín Adventus), este es el tiempo litúrgico que precede a la navidad, su duración es de cuatro semanas en que los cristianos nos preparamos para la navidad, recordando que “aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo” (Juan 1:9), a la vez que esperamos su segunda venida gloriosa.

Nuestra fe en Dios, fortalece la esperanza que como cristianos tenemos de la salvación eterna a través de Jesucristo.  Esta esperanza está fundada en la seguridad de que Dios, es un Dios bondadoso y que nos ama. Sin esperanza en Dios el ser humano se encierra en su propio mundo, lucha sólo contra los problemas y se llena de angustias y pesares.

El hombre tiene como destino la vida eterna, la esperanza es la seguridad que le brinda Dios de su futuro, el confiar en él le da la certeza de la salvación a través de Cristo. La esperanza se funda en la fe, porque nace al creer en las promesas que nuestro Padre nos ha hecho.

El Adviento es un tiempo de vigilia y  de esperanza en el cual nos preparamos para la “venida” o “llegada” del Señor. Es un tiempo lleno de expectativas que nos predisponen a abrir nuestro corazón y nuestra mente a la manifestación del Señor en nuestras vidas. Es un tiempo en que nos conectamos con la esperanza de que algo nuevo y hermoso va a suceder entre nosotros.