Sábado, 05 Mayo 2018 18:46

JOHN WESLEY: Un Hombre Fiel y Prudente que se adelantó a su tiempo

Rev. Luis P. Hidalgo Ruiz
Coordinador Capellanes MEM

 “¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente…?” (San Mateo 24:45)

Hablar del Reverendo John Wesley o de muchos otros siervos y siervas de Dios que han dejado profundas huellas en nuestra sociedad, es hablar de personas que normalmente se anticiparon a su tiempo, a su época, por la visión tan amplia que tenían en muchos aspectos de la vida.

Si revisamos, por ejemplo, el aporte social del Reverendo John Wesley nos sorprende grandemente.  En el texto “Discipulado metodista: Poniendo bases a nuestra identidad” de mi autoría, escribo los logros de él en diversas áreas.  Al hablar de la educación señalo:

“Wesley valoró la mente como uno de los dones más preciosos de Dios.  Creía que la razón era beneficiosa no sólo para las actividades rutinarias de la vida sino también para la fe misma.

Wesley se preocupó mucho por promover la educación:

  • Publicando libros, panfletos y revistas: Estos escritos no eran sólo de religión, sino de poesía, filosofía, geografía, ciencia y biografía. Wesley se consagró a leer buena literatura y consideraba que era su obligación  permitir que otros alcanzaran lo mismo.
  • Fundando escuelas. Wesley abrió escuelas en Londres, Bristol y Newcastle para atender las necesidades de  los  más    Una  de  las  empresas  educacionales  más  grandes  fue  la creación de la escuela Kingswood, el año 1748, en una aldea de mineros cerca de Bristol.  Su meta fue: “Con la asistencia de Dios, instruir a los niños en todo campo de aprendizaje útil”.
  • Apoyando las  escuelas  dominicales:    Aunque  se  atribuya  la primera  escuela  dominical  a Robert Raikes (1780), la primera escuela dominical metodista había comenzado antes (1769) con Hannah Ball, una hermana metodista de High Wycombe, entre Oxford y Londres.   Tanto Wesley como sus seguidores han dado un papel importante a las escuelas dominicales como el espacio para revivir la religión a través de la nación”.

La fe y la religión van de la mano, no se oponen.  Así al llegar el metodismo a Chile al lado de la parroquia metodista (fe) estaba el colegio metodista (razón), lo que aún se conserva en muchos lugares.  Wesley llegó a sostener que la verdadera fe es también racional e incluso dijo que una fe irracional era diabólica.

Podemos señalar que Wesley, como muchos otros, fue un siervo fiel y prudente que buscó llegar a muchas personas con la luz del evangelio y la luz de la educación. 

En este mes del metodismo, bien vale recordar ese aporte increíble.

Nueva Imperial, Mayo del 2018