Miércoles, 06 Julio 2016 15:23

Estudiantes del siglo XXI

En el año 2001, Marc Prensky, al referirse a los estudiantes del siglo XXI,  sostiene que estos han experimentado un cambio radical pues "piensan y procesan la información de modo significativamente distinto a los antiguos estudiantes”, la razón de este cambio está relacionada con la veloz expansión de la tecnología digital y la forma en las nuevas generaciones se relacionan con ella. Esta tendencia está lejos de revertirse, por el contrario se está acentuando cada vez más.

Prensky, en su artículo “Digital Natives, Digital Immigrants”, acuñó el término Nativos Digitales para referirse a los estudiantes que han nacido y se han formado bajo la era digital y por antonomasia crea el concepto Inmigrantes digitales, para referirse a todos quienes nos hemos visto en la obligación de adaptarnos a estos nuevos tiempos.

Prensky, al referirse a los nativos digitales, reconoce en ellos las siguientes siete características:

1.       Quieren recibir la información de forma ágil e inmediata.

2.       Se sienten atraídos por multitareas y procesos paralelos.

3.       Prefieren los gráficos a los textos.

4.       Se inclinan por los accesos al azar (desde hipertextos).

5.       Funcionan mejor y rinden más cuando trabajan en Red.

6.       Tienen la conciencia de que van progresando, lo cual les reporta satisfacción y recompensa inmediatas.

7.       Prefieren instruirse de forma lúdica a embarcarse en el rigor del trabajo tradicional.

Respecto de los inmigrantes digitales sostiene que se esfuerzan por aprender y adaptarse a este nuevo ambiente, pero conservando su conexión con el pasado, prefiriendo moverse dentro de un ámbito conocido o zona de confort.

En el plano de la pedagogía, la mayoría de los actuales docentes, según Prensky, somos inmigrantes digitales que tendemos a replicar los modelos de enseñanza en que fuimos enseñados, desconociendo las nuevas características de los nativos digitales.  Esta situación, plantea un problema relacionado con un desfase o una brecha digital entre nuestros estudiantes nativos digitales y nosotros los docentes inmigrantes digitales. Esta brecha tiene su origen en que como docentes consideramos que nuestros métodos tradicionales, en el cual hemos sido formados, no están obsoletos y que por lo contrario siguen muy vigentes, en contraposición nuestros estudiantes sostienen que les cansan las clases expositivas y tradicionales. Como docentes no podemos ignorar esta brecha digital, pues estamos empleando una “lengua obsoleta” y nuestros estudiantes sienten la sensación de que a las aulas ha llegado un contingente de extranjeros que hablan idiomas desconocidos, extranjeros con muy buena voluntad para enseñar, pero a los cuales no logran entender.

A modo de conclusión y parafraseando a Paola Alarcón Frías, integrante del Proyecto ENLACES, podemos decir que los  docentes del siglo XXI tenemos la obligación de integrar las TIC a nuestras prácticas pedagógicas, ajustando y replanteando nuestros métodos de enseñanza a modo de crear nuevos contextos de aprendizaje. Es importante, leer bien las características de nuestros estudiantes “Nativos Digitales”, que nos plantea Prensky de modo de tenerlas presentes al momento de preparar y planificar nuestras clases.